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El Barrio Latino

Exactamente aquí es donde nació la ciudad de París: entre la Île de la Cité y la margen izquierda del Sena, que pasaría a llamarse Barrio Latino a partir de la Edad Media, dado que es en esta área donde se encontraban las escuelas y donde se hablaba exclusivamente el latín, la lengua de la erudición. Además, la Universidad de la Sorbona, vecina de nuestro hotel, es junto a la de Bolonia la más antigua del mundo occidental.

Así, el hotel se encuentra en un crisol extraordinario donde se mezclan los vestigios más antiguos de París, el hogar de las mentes más brillantes y la juventud de la ciudad. 

La arquitectura hausmanniana

El hotel Royal Saint-Michel se aloja en un edificio señorial prototipo de las creaciones del barón Haussmann, que en el siglo XIX se propuso modernizar y sanear la ciudad de París. En él encontramos todas las características de la arquitectura hausmanniana: 6 plantas, fachada de piedra tallada con magníficos balcones, molduras y cornisas, así como un tejado de zinc típicamente parisino. 

El inmueble cuenta con la certificación «Bâtiments de France» debido a su interés histórico y arquitectónico, por lo que forma parte del patrimonio protegido de París.
 

El hotel

Al regresar al hotel tras haber explorado toda la riqueza de su entorno, podrá disfrutar de un verdadero oasis de confort insuperable. Sin duda, pensará que los días son demasiado cortos pero, por suerte, su hotel es el lugar ideal para evocar sus descubrimientos, compartir sus emociones, escribir una postal y... volver a salir para escuchar un concierto en una de las famosas bodegas donde el país descubrió tras la guerra el jazz de Miles Davis, Sidney Bechet, Duke Ellington o Charlie Parker: la Caveau de la Huchette, el Petit Journal, el Club Saint Germain (frente al cual, en 1948, Django Reinhart aparcaba su caravana antes de ir a tocar)...

Paseos desde el hotel


Se encuentra en pleno centro de París. ¡Hay tanto por descubrir! Aquí le proponemos dos paseos.
Puede descubrir la Torre Eiffel tras un paseo de unos 45 minutos a lo largo de los muelles del Sena. Encontrará el Puente de las Artes, el Louvre, el magnífico Museo de Orsay, la plaza de la Concordia y su obelisco, el Grand Palais y el Petit Palais junto al Puente de Alejandro III, antes de llegar a pie ante el emblemático monumento de hierro. No dude en pasar por los jardines del Trocadero, la vista es verdaderamente asombrosa. Después de este paseo, siéntese en uno de los cafés de la plaza del Trocadero y deguste un delicioso pastel en Carette, se lo habrá ganado.
Al día siguiente, puede atravesar el Sena para visitar la Île de la Cité, donde cada día de la semana tiene lugar el último mercado de flores de París. No se pierda la maravillosa Sainte Chapelle, cuya flecha destaca por encima de los tejados del Palais de Justice. A continuación, vaya hasta la isla de San Luis por el pequeño puente de San Luis, donde encontrará numerosos músicos de todo tipo, por detrás de Notre Dame. Y en ningún caso se olvide de comerse un helado (¡de chocolate!) en Berthillon. De vuelta hacia el hotel, recorra las riberas del Sena y ojee los puestos de libros usados.

Excelente opción

Excelente relación precio calidad. Si quieres estar cerca de todo es lo mejor. Habitaciones impecable y con espacio considerando que es paris. Vas y venís al aeropuerto en metro y te ahorras unos cuantos euros para gastar en un rico café parisino cerca de aquí

Céntrico y acogedor!

Todo muy chiquito pero con su encanto peculiar, en el corazón de la ciudad el personal amable y acamogedor,a menos de 10 minutos de la catedral de Notre Dame y le Marais, se caminas por más unos 30 minutos puedes llegar al Louvre y sus pirámides de cristal que ahí tb tienes el jardines de tullereis y se aún cambio nas estarás en champs elyses!

Encantador y coqueto hotel

Un hotel muy agradable, pequeñito, acogedor y muy limpio, las camas son comodidimas y el personal muy atento, sobre todo la señorita del desayuno. Sin duda es el hotel que recomendaría a mis amigos...